Cambio de uso de local a vivienda: qué revisar antes de pedir la licencia
Es uno de los encargos más frecuentes en ciudad y uno de los que más requerimientos acumula. Una lista ordenada de lo que conviene comprobar primero.

1. Que el uso esté permitido
Antes de dibujar, confirma en el planeamiento municipal y en las ordenanzas que el uso residencial es compatible en esa planta y esa calle. Algunos municipios limitan las viviendas en planta baja o exigen condiciones adicionales.
2. Que la vivienda sea habitable
Las condiciones de habitabilidad las fija la normativa autonómica y municipal: superficies mínimas, altura libre, iluminación y ventilación natural de las estancias. Son la causa más habitual de requerimientos en este tipo de expedientes.
3. Que cumpla el Código Técnico
Revisa los documentos básicos que aplican al cambio de uso: seguridad de utilización y accesibilidad (DB-SUA), seguridad en caso de incendio (DB-SI), salubridad (DB-HS), protección frente al ruido (DB-HR) y ahorro de energía (DB-HE).
4. Que la documentación sea coherente
Planos de estado actual y reformado, memoria, justificación normativa y presupuesto deben contar la misma historia. Una superficie distinta entre plano y memoria basta para un requerimiento.
Archelo cruza estos datos y señala qué falta antes de la entrega. La comprobación final y la firma corresponden siempre al profesional.

